Librerias con huella...

Librerías con huella es el resultado de la asociación de unas librerías de España que tienen características similares, que cuentan con un denominador común, en tanto que son librerías independientes, es decir sin vínculos con instituciones o cadenas, y que están dirigidas por sus propietarios, personas con experiencia en el mundo del libro; y que al mismo tiempo son hoy librerías modernas, que comparten una voluntad de ser librerías de vanguardia, activas, con presencia en las ciudades en las que se encuentran y con un compromiso cultural con la sociedad. Esta inquietud y este compromiso son lo que se quiere encauzar a través de "Librerías con Huella".
La intención es poner en común los medios, la experiencia y las energías que permitan añadir al mero concepto de comercio que vende libros unos valores añadidos que han de percibirse tanto en la calidad del servicio que se presta al cliente, como en una aportación efectiva a la cultura, a la educación y al fomento de la lectura.
Tras dos años de trabajo el proyecto Bubisher quiere dar a conocer su labor y recaudar fondos con la venta de bolsas ilustradas por Forges. La Librería Luces participa en una iniciativa para fomentar la lectura en el Sáhara
La palabra 'bubisher', en árabe, se refiere a un pájaro que trae la buena suerte. En castellano viene a ser algo parecido, ya que es el nombre de una iniciativa puesta en marcha hace casi tres años con el objetivo de promover la lectura en los campamentos de refugiados del Sahara. Un acercamiento a los libros que es posible gracias a un bibliobús que desde entonces recorre las arenas del desierto saharaui cargado de obras literarias y de amor, y que cuenta con la colaboración de editoriales, escritores, bibliotecarios y también de los libreros.
La Asociación Bubisher presenta en la Librería Luces su proyecto de desarrollo, por el que llevan tres años divulgando la literatura infantil en el desierto del Sahara
Bubisher, en el desierto, es el pájaro que trae la buena suerte. En el Sahara, además, es el nombre que tiene un bibliobús que lleva ya tres años en los campamentos, repartiendo libros y cultura a los niños saharauis, en forma de biblioteca ambulante. El proyecto comenzó impulsado por algunos escritores y se puso en marcha a partir de un camión que, finalmente, acabó donando el Gobierno vasco. El primer año, consistió en viajar por los cinco campamentos existentes en el Sahara y, fundamentalmente, por las escuelas, a las que llegaron aproximadamente unos 300 ejemplares de 20 títulos infantiles y juveniles en lengua española, seleccionados por un grupo de profesores que acabaron siendo Premios Nacionales de fomento de la lectura.
Son muchas las hipótesis que plantean los expertos sobre los porqués, sin haber llegado a una conclusión que sea el punto de partida para intentar paliarlo. La reflexión y la valoración y valorando los distintos planteamientos, nos lleva a un grupo de profesionales relacionados con los libros a plantear cómo fomentar la lectura crítica entre los jóvenes de 16 a 24 años. Estos, en la mayoría de los casos, perciben la lectura como “obligación”, no como una afición más, como algo con lo que disfrutas, que compartes con otros, sino como una tarea impuesta por alguien.